El Tiempo interviews Chester Brown on his estudio sociológico of prostitution

“'Pagando por ello', diario de campo de un adicto a las prostitutas Brown ha aspirado al Parlamento en Canadá para buscar la despenalización de la prostitución.” / El Tiempo / Jimmy Arias / September 10, 2012

Es una inmersión a la prostitución en Toronto (Canadá), a través de viñetas muy explícitas.

Todo fue por culpa del despecho. Bueno, y también de la cabeza fría con la que el dibujante canadiense Chester Brown ve las relaciones interpersonales. Luego de terminar con su última novia, y de darle muchas vueltas al problema de la soledad, al protocolo y gasto de tiempo y dinero en conseguirse otra, decidió adentrarse en el submundo del sexo por dinero.

Fueron cerca de dos años reuniendo todo tipo de experiencias y testimonios, en contacto con el circuito de la prostitución en Toronto, donde reside. El resultado fue Paying For It (Pagando por ello), una novela gráfica o, mejor, reportaje dibujado al estilo cómic, que relata sus encuentros sexuales, en algunos casos, de forma explícita.
¿Qué lo motivó a hacer el libro?
Siempre he sido de los que piensan que la prostitución en Canadá debería despenalizarse. Por eso, una obra como esta me pareció de vital importancia para conocer de cerca ese mundo. También quería humanizar la imagen de las prostitutas, satanizadas o como simples mercaderes de sus cuerpos o como mujeres perversas y sin vergüenza. (...) Ha sido un tema clave: dejar la hipocresía frente a un oficio que es mirado de soslayo por la sociedad y espero que este libro ayude a desmitificarlo.
¿...Y el despecho?
Fue más bien la decepción del idealizado concepto del amor, del matrimonio y del romance en general. Soy escéptico frente a la noción de estar toda la vida buscando la pareja perfecta, porque siempre lo va a llevar a uno a la insatisfacción total. De igual forma, no comparto ese sentimiento de posesión del otro que conlleva toda relación. Por otro lado, no soy un antirromántico, tampoco.
De hecho, tiene una relación con una de sus compañeras sexuales en el libro...

Sí, soy 'monógamo' desde hace algunos años. Tenemos algo así como un convenio de exclusividad. Ella era trabajadora sexual y yo estaba dispuesto a pagar por su exclusividad. Además, claro, nos gustábamos y la pasábamos muy bien juntos, así que ¿por qué no intentarlo?
Pero entonces no es amor, sino un intercambio comercial...
No, claro que la amo, pero soy consciente de que no es mi propiedad ni nada por el estilo.
¿Frecuentaba prostitutas antes de hacer este libro?
No. De hecho, mi vida sexual nunca fue muy activa, solo he tenido un puñado de novias.
¿Tuvo problemas de seguridad visitando los prostíbulos?
Nunca me pasó nada, ni siquiera con la Policía (en Canadá, la prostitución es delito). Solo una vez dudé sobre la edad de una jovencita que decía tener 18 años, pero parecía menor.
¿Cómo han reaccionado las prostitutas o sus clientes?
El único contacto directo fue durante la lectura de apartes del libro, como parte de la recaudación de fondos para una institución que ayuda a las trabajadoras sexuales. La respuesta fue maravillosa.
¿Cómo fue la experiencia de dibujarse desnudo?
Un poco rara, pero igual se trata de un ser humano común y corriente. Además, mi obra no es pornografía ni nada por el estilo. Me dibujé tal y como soy.
'Pagando por ello': se compra en Amazon.com desde US$ 7
Ha vendido 50 mil copias en Canadá y va por su segunda edición. Pronto será traducido al español, francés e italiano. En 'The New York Times' y 'El País', de España, el libro fue reseñado como un verdadero estudio sociológico y político sobre el tema.

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